domingo, 31 de diciembre de 2017

EPITAFIO



El viento se sienta a mi lado,
permanecemos en silencio, miramos la hojarasca,
remolinos de vida,
perpetuamos callados varias sensaciones,
somos ramas vacías, un juego cansado,
las piedras juegan a ser cristales,
las aves se quitan las alas y vuelan,
el sol disuelve los colores,
es la realidad de la muerte,
Un alma de papel sobre un charco,
la lluvia construye mares,
una mariposa deja un ramo de sombra sobre un nenúfar,
vemos pasar otro viento y otro yo
y encojemos los hombros;

son nuestro epitafio.

Esteban Pérez Sánchez   31.12.2017

sábado, 30 de diciembre de 2017

BESOS




Nos extendemos en las estrías de la lluvia dormida,
nenúfares de fuego, flecha de luz,
me entierro entre tus piernas, prosa de sal,
las alas del mar llevan hojas de nuestras ramas,
somos aves, nidos donde nadie retorna,
cristales rotos abrazados,
te beso.


Porque un hilo de sol se trenza, casi humano,
entre lo que no queremos;
somos nuestro propios enemigos,
arpegios de sombras danzando en una sonrisa,
te beso.

Sobreviremos a la inocencia,
al paisaje de la muerte, a la piel de los árboles,
al relámpago de piedra, al arco iris de ceniza,
a la poesía no escrita, al grito de la esperanza,
sobreviviremos conscientes de la derrota,

te beso.

Esteban Pérez Sánchez  30.12.2017

viernes, 29 de diciembre de 2017

VERDAD



Será que la calle es estrecha,
dos silencios,
el olor a lavanda en un balcón abierto,
la frágil luz del alba respira un hálito de olvido,
no saldrá el sol,
hay sábanas de nubes,
alguien ama y calla,
conozco ese rumor que se parece a la venganza,
sombra, eco de mí, espacio recorrido,
pinto en la pared “Nunca estuve aquí”
Sé que está multado por la nostalgia
y por la justicia de las soledades,
piedra, huracán de sentidos, vida,
tal vez sea una postdata, pienso,
soy una estatua de tiempo,
el verso que nunca quise escribir,
tal vez todo sea un poema inacabado,
igual la literatura es eso,
inventarnos, ser culpables, amar y callar,
como una sucesión de irrealidades.
Después la calle se estrecha
como el sexo en unas piernas
y voy hacía mí,
sin huir,

como dejando que alguien pueda detener mis emociones.


Esteban Pérez Sánchez  29.12.2017

jueves, 28 de diciembre de 2017

ESTATUAS DE SAL



Es también curiosidad una caricia
es pregunta y misterio.
Sobre una piedra duerme la sombra de los lirios,
el musgo es la historia de los días,
uñas verdes en una espalda alada.
Alguna vez amamos así;
violencia y quietud.
Deja escapar la predicción, violetas de hielo
besan la raíz de lo que aprendemos
sin que sea una respuesta,
nadie mira hacia atrás
hacia la caricia pasada;

ya somos estatuas de sal.


Esteban Pérez Sánchez  28.12.2017

martes, 26 de diciembre de 2017

INVISIBLES



Invisibles,
entre aves de lluvia,
el tic tac de las alas del deseo.

Yo, era tu debajo de la cama,
el lugar donde colocar los miedos
mientras te aferrabas a mi espalda.

También tenía miedo
de que un día no fuésemos invisibles,

de que tus miedos fuesen otros.

Esteban Pérez Sánchez  27.12.2017

HAMBRE



Decías, espiga,
la luz del pan se amasaba,
rayo de trigo, sangre, adjetivo,
el artículo de tus labios
idioma.
No digas nada más
exégesis de lluvia.
Abrazaba tu infierno,
mírame,
roza la escarcha,
la cosecha es lejanía,
no ames esto,
es tormenta.
Calla,
dejemos que nos escuchen,
y volviste a decir espiga;
el hambre se nos quedó

mordiéndonos.

Esteban Pérez Sánchez  26.12.2017 

lunes, 25 de diciembre de 2017

OLVIDO




Entrar en otro cuerpo,
convencido de que estaba escrito.

Antes:
La lectura, un presagio,

¿Sabes olvidar?
Porque querer es olvidar,
olvidarte,
olvidarme,
incluso ahora, dentro de ti.

Cuando salga,

convencido de que estaba escrito.


Esteban Pérez Sánchez   25.12.2017

domingo, 24 de diciembre de 2017

LA VENTANA



Es la ventana abierta las manos,
las que llevan el elogio de lo incomprensible,
déjame llevar al rostro de las palabras
la luz que muere en el vacío de unos ojos,
ese lenguaje inerte y recordarme así,
intemperie, naufragio, constelación de tiempo.

Yaces, en esa desnudez de invierno y menta,
la contraluz de lo inexacto invade tu deseo,
pero nada dices cuando unos labios acarician
la sombra de tus heridas, cuando sientes el frío
y todo es ilegible y nada te recuerda,
bruma, acantilado, violenta y salvaje fragilidad.


La ventana sigue abierta.

Esteban Pérez Sánchez   24.12.2017

sábado, 23 de diciembre de 2017

FUTURO




El olvido es un reloj que adelanta,
si está en otros es también nuestro tiempo,
es parte del futuro ¿Te das cuenta?
No es como el recuerdo que nos llega de improviso,
es tan mortal como nosotros, es la herida que nos muere
en cada instante que vivimos, lo que nos deshace
en la inercia vital de cada abrazo, es la muerte de ayer
nunca enterrada, tan vivos estamos, inconscientes,
es sombra muda que nos ciega la esperanza
¿Te das cuenta?
No hay nadie después, sólo el regreso, sólo esa verdad,
esa verdad que no nos hace libres,
que nos ata al nombre que no pronunciamos,
pero ya es tarde ¿te das cuenta?
El olvido es un reloj que adelanta.


Esteban Pérez Sánchez   23.12.2017


viernes, 22 de diciembre de 2017

NI TAMPOCO, POESÍA.



Porque una ciudad dormía en tus manos
con habitantes dormidos entre caricias,
me refugiaba hasta llegar el día
en cada silencio de luz que el tiempo no mataba,
porque no quería ser uno de ellos, ni tampoco, poesía,
sólo un hombre en una madrugada, piedra y agua,
agotado en esa erosión de las palabras que callan
como un mar sin oleaje ¿Te imaginas?
¿Te imaginas no naufragar? O ¿No querer amar?
o no enterrar la última página de nuestro espacio y sobrevivir
en ese reducto sombrío de cada historia, sabiendo quiénes no somos,
esa deriva de niebla y amapolas, ese puerto sin últimos abrazos,
así será la muerte, tal vez ya lo fue,
porque una ciudad dormía entre tus manos
y todos acariciaban tu mañana
y yo, viento rojo,  brizna despojada, tierra,
sólo un hombre que no quería ser como ellos,
en esa ecuménica cordura, ni tampoco, poesía.


Esteban Pérez Sánchez   22.12.2017

jueves, 21 de diciembre de 2017

AMABA



Amaba
las noches que no tenía que pensar
y odio recordarme cuando dormías
y mis manos habitaban en tus pechos,
la luna filtrándose entre el deseo y tu espalda
y yo, no dejando sitio para que pasara,
amaba esa fragilidad del calor,
el olor azul y limón de tu melena,
amaba esas noches

y odiaba que no te despertases.


Esteban Pérez Sánchez 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

FOTOS AMANECERES NÓMADAS

Es un placer compartir con ustedes parte de las sensaciones que tengo cuando nace el sol e intento atraparlo, sin conseguirlo, para luego ser más libres... o algo parecido.
Espero que les guste. 
























                                                        FELICES NAVIDADES 

LABERINTO



Ese laberinto de carne y grises ácidos,
el gesto de un tiempo que nos va quedando atrás
y, no es la muerte, ni tampoco la vida,
son las puertas que cerramos
al odio, es la invasión al amor al que nada debemos,
es el creer que podemos ser correctos con las llaves
que siempre nos dejan el en lugar de siempre.
Habla corazón, no quiero razones que me pertenezcan,
no sirven de nada, sólo quiero que no me abandone
este caos hiriente de la locura, que muerdan donde sangro
los dientes de todas las maldades, quiero que exista la injusticia

y amarme en ella y que nada me recuerde en lo que nunca hice.


Esteban Pérez Sánchez

martes, 19 de diciembre de 2017

ESPERANZA




Hay un idilio fugitivo,
entre la yerba y las acacias
alguien juega con la sombra de las hojas,
aún, el viento es una sonrisa.

Todos esperamos

no tener que dar la mano a la esperanza.


Esteban Pérez Sánchez  19.12.2017






Jan

lunes, 18 de diciembre de 2017

LA RAÍZ DE TU VESTIDO



La raíz de tu vestido
oculta mi pasado,
te enjabono el cabello,
un pasaje a ningún sitio
-Odiaba los sábados porque tocaba baño-
ahora tu piel entre el agua es una fiesta sin santos,
-De aquellos días festivos con agua caliente en un balde,
las quejas a mi madre por el escozor de los ojos-
de ahí hasta este silencio inexistente,
roces que huelen a jazz y a lectura,
a segundos eternos donde no queremos quedar limpios.
En qué piensas, me dices,
no te digo que no creo en nada, que sólo estoy aquí
como un instante abstracto
y dejo un beso en el cuello de verdades y mentiras,
ni quiero entender porque oculto mi pasado
en la raíz de tu vestido.

Esteban Pérez Sánchez  18.12.2017


domingo, 17 de diciembre de 2017

BOTONES




Si el deseo es un presagio de conocimiento
y todo lo que aprendimos queda, noche incierta,
el primer botón de tu ropa es una pregunta.
Mi profesora de lenguaje llevaba minifalda, te digo,
pero entonces desconocía la historia de los silencios,
y beso tu cuello,  antes de morder el diccionario de los quizás,
de niño miraba las piernas largas, te susurro,
y antes del segundo botón pongo las manos en tu sexo,
como un elogio de lo abstracto,
porque la vida es un tiempo inútil donde las palabras
son lo que callamos de otras vidas.
No hay más certeza que lo que no somos
y beso tu frente y el tercer botón
es la poesía que me escondieron.
Luego, la desnudez, nos enseñan las imperfectas matemáticas;
que dos noches son una en dos
o que el espacio es una geometría dibujada por los gritos,
que los ojales son heridas y la terca sangre

es, a pesar de todo, un manantial de existencia.

Esteban Pérez Sánchez  17.12.2017

sábado, 16 de diciembre de 2017

CALMA





De unas manos cansadas de caricias,
la luz entre las ramas de las acacias
tejiendo un sol de piel donde regresar,
tiempo de otros tiempos, sabiendo
de unas manos donde reposa la muerte,
la vida con las páginas de todos los finales,
como libros de ausencias, dónde ir,
dónde buscarme, dónde nadie me sepa
y sólo pueda ser unas manos ya escritas,
dónde alguien pueda leer el final que busque.
Polvo de aves sobre ramas de invierno

y, sin embargo, calma.

Esteban Pérez Sánchez  16.12.2017

viernes, 15 de diciembre de 2017

DESPUÉS




El eco de las piedras en el agua
inventadas olas,
descalzo por el río
como otro rayo de sol de verano,
la pecina entre los dedos,
los renacuajos,
las serpientes de agua,
la sombra debajo de los puentes;
el hogar del juego.

Después,
los paraísos de Eva,
la inocencia del pecado,
y el aprender a ponerme de rodillas
solo ante el dios de su sexo
y el eco de las piedras en el agua.

Esteban Pérez Sánchez  15.12.2017



jueves, 14 de diciembre de 2017

NUNCA POESÍA



Dentro de una gota de lluvia, un rayo,
caricia alada, roce de silencio,
huida, grito mudo,
sin embargo, nunca poesía.
Dentro de ti
las palabras se rompen,
crecen más que la piel,
pétalos de tiempo sin flores,
nunca primavera, ni otoño,
tal vez enredadera,
tal vez raíz de nosotros,

sin embargo, nunca poesía.

Esteban Pérez Sánchez  14.12.2017

miércoles, 13 de diciembre de 2017

LÁGRIMAS




No sabemos cómo fue la primera vez que lloramos,
nos lo han contado,
son historias de braseros cuando los hogares olían a humo de verdad,
a tabaco de padre,  a madres paridas para ser madres,
donde los cuentos se asomaban a la noche
y éramos fuego de una niñez absoluta.
La última vez que lloremos tampoco lo sabemos,
lo imaginamos,
hemos aprendido la asignatura de la muerte
y la hemos suspendido leyendo páginas de libros caros,
todos lloramos igual porque hemos leído los mismos libros,
somos bestsellers de lágrimas de mercado.
No lo sabemos y eso lleva implícito nuestro fracaso.
Tal vez la lluvia sea por nosotros,

para recordarnos algo.


Esteban Pérez Sánchez  13.12.2017

martes, 12 de diciembre de 2017

TANTAS VECES,TANTAS.



Cuando olvido la noche
y me recojo en la calma que no necesito,
soy el oleaje de todo lo imprevisto.
Puedo perdonar a los dioses y a su inconsciencia
y al barro que me mancha y a la lluvia que me espera
en tu piel de abril, siendo diciembre,
pero nunca me perdonaré a mí en ti,
porque te lo dije en los silencios,
tantas veces, tantos gemidos, tantos tiempos imprudentes,
porque me conozco en tus espacio rotos,
porque sé desatar todo lo que ato,
porque conozco mariposas muertas entre tus manos de gaviota
y sólo saber de amor quién que no ama.
Por eso, cuando olvido la noche
soy ese fiel guerrero que no huye,
que te espera en todas las batallas con las heridas abiertas

y, sabes corazón, no duelen, son violetas que sangran en tu piel.


Esteban Pérez Sánchez  12.12.2017

lunes, 11 de diciembre de 2017

EXISTIR




Respirabas,
era como una canción de noche,
de esas que no dejan dormir al silencio.
De cada sombra de luz el sexo era más oculto,
más luz sin embargo, más nuestro o menos de nosotros.
Hálito de piel,
danza de melancolía.

Respirabas.


Esteban Pérez Sánchez  11.12.2017

domingo, 10 de diciembre de 2017

RÍO



Porque la bruma lleva la esencia de las palabras,
respiro,
porque busco en la humedad de la noche,
otro destino,
porque tengo en el aire enterrados mis propios soles
y las sombras son luces estatuarias y, hay pasos,
pasos que emergen como páginas y no sé huir.
Hay un cierto pudor por los libros no leídos,
por no desnudarme en ellos, por no dejarme amar.
Quién soy,
quién era,
quién seré cuando la luz llegue.
Pienso en mis hijos, en sus nombres, en su olor,
en ese sabor de cuentos inciertos,
a los finales de sal y laurel, de pan caliente, de dormiros ya,
dormir antes de que llegue una noche en el puerto
y reconozca en el mar mi propio río.
Porque la bruma lleva la esencia de las palabras,
respiro,
porque busco en la humedad de la noche,
otro destino,
porque tengo en el aire enterrados mis propios soles
y, también, mi libertad.

Esteban Pérez Sánchez  10.12.2017


viernes, 8 de diciembre de 2017

UN PÉTALO DE CAFÉ



Un pétalo de café en los labios,
llueve en ese rumor de las caricias,
igual las calles somos nosotros,
esperando.
No sujetes la esperanza con un abrazo,
la soledad lleva un móvil entre las manos.
Antes;
un pétalo de café,
el humo del deseo.
Es verdad que llueve,
que somos calles,
esperando,

esperándonos.

Esteban Pérez Sánchez  9.12.2017

SHEREZADE



Sherezade, sonreía,
aún era la primera noche.
En el tejado
maullaban mis uñas,
tu espalda era la luna.
Los cuentos eran la lluvia de mañana,
los padres de mañana en los de ayer.
Sólo conociendo la historia
podemos cometer los mismos errores
con la conciencia de saberlo.
Miro las luminarias de la noche
a través de los cristales del bar,
como si fuesen las páginas de un libro,
pido otro whisky al camarero
que me pueda servir para marcar la página

y Sherezade, sonríe.


Esteban Pérez Sánchez  8.12.2017

jueves, 7 de diciembre de 2017

TENDRÍAN QUE TENER LOS HOGARES



Los hogares tendrían que tener pétalos de nieve,
algo que provocase un incendio infinito,
un balcón con enredaderas de tiempo,
la desnudez imprecisa de unas violetas,
un arco iris con escalas de grises.
Tendrían que tener alguien que llegara,
que no dejase las llaves donde siempre,
una caricia llena de violencia.
Tendrían que tener una cama siempre desecha,
donde el olor del café y la melancolía ocupasen
la página sesenta y nueve de los libros abiertos.
Alguien con una rosa cortada de forma furtiva del parque cercano
o si fuese invierno una hoja seca
o una gota de lluvia
y engendrase un deseo entre una nuca y su cuello.
A veces, me pregunto ¿Por qué las casas no se marchan de nosotros?


Esteban Pérez Sánchez  7.12.2017


miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL FRÍO DEL SOL



Alguna vez estuve aquí, fue mañana,
encuentro miradas y son como ausencias conocidas,
tan extranjero de palabras, sin embargo, la piel,
el saber de los olvidos futuros hace que nos miremos
como viejos desconocidos,
que nos sonriamos amables de inquietudes
porque todo va a suceder,

como el frío del sol después del último abrazo.

Esteban Pérez Sámchez  6.12.2017

martes, 5 de diciembre de 2017

AÑIL



El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
una gota de lluvia se interponía entre nuestros labios
y después de la tormenta acariciaba los copos de nieve de tu vientre.
Me recuerdo violeta sobre tu cuerpo de tierra y polvo.
El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
el rojo hiriente de la vida sobre las cicatrices,
ansiábamos más heridas, rimaban los almendros
sobre tus pechos, no era invierno aún
pero nos protegíamos de los próximos hielos,
de la niebla y sus grises transparentes y húmedos,
como mis besos en tu sexo, como los mordiscos de la sed,
como la sed del hambre, como un siempre, como un nunca,
como un ahora en una paleta de emociones.
El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
siempre me ocultaba en el ocre de tu espalda,
como un pincel cansado, silencio de álamos y viento,
gritos de siena tostada, de azules con mimbres de luna,
de soledades con sombras de otras soledades.
El añil siempre pierde, nunca te lo conté,
siempre habrá gotas de lluvia diluyendo la intención,
tormenta tras tormenta.



Esteban Pérez Sánchez  5.12.2017