miércoles, 29 de marzo de 2017

UNO LLEGA A LA NOCHE LLENO DE RESPUESTAS






Uno llega a la noche lleno de respuestas
y te pones el pijama y te lo quitas,
te despeino y me despeinas
y haces el amor y te interrogas
¿Tengo respuestas y no tengo preguntas?
y miro tus ojos y te beso en todos los labios de la vida
y me arañas en la espalda;


creo que esta vez hubo pregunta.

Esteban Pérez Sánchez  29.03.2017

sábado, 25 de marzo de 2017

LO ÚNICO QUE NO SÉ ES SI ERA AMOR





Lo único que no sé es si era amor
y que era un nano de diez, pongamos once años,
que igual eran nueve y no lo aseguro
porque no digan después que si mentía
o que esta historia es exagerada
y lo único que no sé es si era amor.
Ella olía a anises, a pan caliente, a vainilla,
a canela, a la levadura horneada de la vida,
la que también hace crecer todos los instintos;
mi madre compraba pan y yo respiraba
todos  los aromas calientes de su cuerpo,
cuando iba solo, cedía el turno a la vecindad entera
y yo sonreía en todos sus anises
y la nieve de harina de su piel invitaba
a los más felices inviernos de la vida,
ni colonias de rosas, ni perfume de jazmines,
ella era la esencia de mi tiempo.
Un día, de pronto,  de repente,  como suceden todas las tragedias
la panadería cerró y la chica del pan caliente
me hizo sentir como podría ser la soledad aún desconocida.
Han pasado tiempos y años y sobre todo días
y lo único que no sé es si era amor,
en el local abrieron una bar, luego un pub,
ahora es una cafetería donde me pongo
de espaldas a la infancia y escribo poemas
casi a escondida  y de vez en cuando le digo
a la camarera que me sirva un acopa de anís
y meto la mano en el bolsillo del tiempo
y saco un poco de canela y de vainilla

y escribo que ya no sé llorar.

Esteban Pérez Sánchez

viernes, 24 de marzo de 2017

ESCUCHO CAER LA LLUVIA







Escucho caer la lluvia
me noto saber café, color olvido roto,
me apoyo en tu regazo con la pose del vencido
y me acaricias y pienso que podrías cortarme la cabeza,
escucho las gotas de sangre de la lluvia
que caen desde un regazo de nube
y busco con mis manos tus pechos
los del pan ácimo, los del miel sin luna
y sigue cayendo la lluvia y la sangre del tiempo,
subo un poco más y busco con los dedos tus labios,
la humedad de tu boca, la otra sangre de la sangre
y noto la humedad de tu cara

y me incorporo a besar las nubes de tus ojos.

Esteban Pérez Sánchez  24,03,2017


jueves, 23 de marzo de 2017

LA TARDE RIMA CON LA SOLEDAD DEL VIENTO







La tarde rima con la soledad del viento
y hace frío amor, tanto frío sin ti,
meto las manos en los bolsillos,
no llevo monedas sueltas del alma,
sólo alguna herida de mañana
y el poema que nunca te he escrito,
dice mi corazón que dónde estás
y sonríe cuando le recuerdo
lo de tu jersey del revés de ayer,
puede que sea el único corazón que sonría,
atravieso calles, como nos atravesamos nosotros
cuando el tiempo nos funde y nos refugia en otro tiempo
y hace frío amor, tanto frío sin ti,
meto las manos en los bolsillos
y miro y huelo la piel de la ciudad, tan dulce y tan amargo,
Sabe el corazón que me estás enseñando a no tener prisa,
seguro que piensa en un par de cervezas negras,
en hacer rizos en tu cabello y anillos en los corazones;
a ver como le explico al corazón
que hoy sólo hace frío amor, tanto frío.

Esteban Pérez Sánchez 








miércoles, 22 de marzo de 2017

Y SI VIENE LA POESÍA Y NO ESTOY











Y si viene la poesía y no estoy
qué con la muerte soy muy distraído
o llega cuando acaricio la hojarasca del mar
o cuando una ola es una violeta en una lágrima
y si viene la poesía y no estoy
qué con el silencio todo son palabras que te callan
o llega cuando sigo desordenado en ti
o lo hace cuando soy viento de olvido
y si viene la poesía y no estoy
y en el siguiente verso desaparece.


Esteban Pérez Sánchez  22.03.17

martes, 21 de marzo de 2017

PUEDO CONTARTE COMO NO NOS CONOCIMOS












Puedo contarte como no nos conocimos
Como no pasaste por mi calle

Como no estaba asomado al balcón de la vida
Como no se me fue de la mano el agua de las violetas

Puedo decirte como no te pienso
Como no tengo las rosas de tu pecho entre las manos
Como no me pierdo entre el laberinto de tu pelo
Como no te  digo nunca que te echo de menos

Puedo no decirte como no te amo
Cono no dejamos la ropa por el suelo
Como no son tus ojos cuando el sol nos ciega
Como no es la luna a través de la ventana

Puedo no decirte como no te olvido
Como no me guardo el corazón dentro del tuyo
Como no te busco dentro de mi alma

Como no te busco en la primera luz del alba

Esteban Pérez Sánchez   21.03.2017

sábado, 18 de marzo de 2017

LAS CALLES ESTÁN DESNUDAS DE NOSOTROS






Las calles están desnudas de nosotros,
cae la noche como cae tu ropa al suelo,
el viento dormita dulce sobre los álamos
y pasan coches y sus luces son pequeñas luna rojas,
recuerdo parte de tu ropa en el armario,
lo recuerdo porque siempre hubo un antes,
y zigzaguean como luciérnagas gritando las luces,
lo recuerdo porque antes no éramos nada
y también las calles estarían desnudas de nosotros,
las lunas rojas en tu cuerpo,  el zigzag del deseo,
el inevitable paso del tiempo, rompiéndonos,
recuerdo el abrazo de la noche en las heridas,  el armario
y la habitación vacía como un reloj varado,
las calles están desnudas de nosotros,
lo recuerdo porque siempre hubo un antes
y las lunas rojas atraviesan la mirada
y el viento dormita dulce sobre los álamos y lo recuerdo

como te recordaré mañana en otro armario de la vida.


Esteban Pérez Sánchez  18.03.2017

jueves, 16 de marzo de 2017

ME RECUERDO UNA TARDE






Me recuerdo una tarde entre tu marzo,
descubriéndote los versos lentamente,
la luz tenue de la vida en las miradas,
el no querer hacernos daño y matándonos.

Escavé las entrañas de tu mundo,
agité tu silencio buscando más silencios,
hundiéndome en los recovecos de tu historia,
buscándote en mi continuamente.

Te besé en todas las miradas y el deseo,
aparté de tu piel todas las pieles,
me perdí entre todos tus latidos,

me abracé a todas las heridas.


Esteban Pérez Sánchez  16.3.2017

miércoles, 15 de marzo de 2017

HABLABAS DE LA PIEL DE LA NOCHE






Hablabas de la piel de la noche,
de los hilos invisibles del amor,
de la libertad resquebrajada en tus colores
y yo no te escuchaba,
te peinaba con los dedos más allá de lo visible,
en donde la libertad hace prisioneros
y hablabas de la piel de la noche,
del silencio de todas las distancias
y yo no te escuchaba gemir
cuando estaba huyendo de mí.


Esteban Pérez Sánchez  15.03.17

martes, 14 de marzo de 2017

LOS MARTES HABLO CON LOS ARCES




Los martes hablo con los arces
a eso de la luna y cuarto, nunca antes,
les hablo de los últimos poemas que no he escrito
y se enfadan y se tiran de las ramas,
a veces me ponen perdido de hojarasca,
alguno llega a pensar que soy el otoño,
me preguntan por ti pero no les digo nada
y se enfadan otra vez y vuelvo a ser otoño,
hay cosas que quedan para uno les digo,
incluso se ofrecen para que les dibuje
un corazón con nuestros nombres
y les digo que tu nombre queda entre mis labios,
que eres el secreto de mi mundo,
y vuelvo a ser otoño para ellos,
luego les digo hola y marcho a eso de la luna y media
doy un paseo sin ganas de llegar a casa,
me apetece aún hablar con alguien de la vida
y veo moverse las hojas de los álamos
y son la luna y tres cuartos todavía,
hasta la luna llena tengo tiempo
de ser otoño con sus hojas.


Esteban Pérez Sánchez  14.03.2017


domingo, 12 de marzo de 2017

LLEGUÉ Y TÚ




Llegué y tú
tu piel como luz encendida,
mis ojos eran la sombra de la noche
y el tacto de mis manos como algo casi recordado,
como fuego de tiempo y claro de luna
y tu cuerpo era silencio,
un mástil solitario,
tu vientre y tus caderas como olas sostenían
el resto de los mares
y la brisa danzaba en la mirada,
un océano se escondía en una lágrima
y un abrazo era una sonata de mimbre
que nos ataba en un pequeño espacio,
diste pasos y navegaste por mi alma,
te retorciste en cada verso,
en cada melancolía azul,
en cada deseo dulce de nostalgia
y tu regazo era azul, azul oscuro, rojo de vida
y luego negro, negro azul, negro rojo ,negro tú,
cada latido oscuro era un brote de luz,
es así un poema me dije,
algo que no pueda comprender,
algo donde pueda naufragar,
algo donde pueda abrazarme aunque sea el mar,
aunque sea una lágrima
y te miré,
como se miran los deseos tangibles,
como una mermelada de vacío en los labios…
llegué y tú,
tu piel como luz encendida,
como el faro para alumbrar mi naufragio.


Esteban Pérez Sánchez   12.3.2017


¿Y MAÑANA?




¿Y mañana?
todos llevamos esa interrogante en la mirada.
Me apoyo cerca de todos tus riesgos necesarios
y te late el corazón, la vida, los silencios,
las entrañas de un  poema inacabado
y dibujo con los dedos en tu piel el mapa de mis poemas,
desde la cordillera más alta hasta los abisales del mar
¿Y mañana?
y nos miramos y no tenemos la respuesta
por eso son tan dulces y amargas ciertas circunstancias
por eso el hoy está lleno de caricias, de llantos y de abrazos

¿y mañana?

Esteban Pérez Sánchez  12.3.2017

viernes, 10 de marzo de 2017

EL TIEMPO LLEGA Y SE DESNUDA





El tiempo llega y se desnuda y la tarde
es un matiz de instantes con silencios;
si alguna vez el mar quedó sin olas
sabemos en qué momento fue,
en que canción y en qué nosotros,
si alguna vez lo olvido o lo olvidas
pregúntame mirándome a los ojos
o apoya tu cabeza en mi  hombro
y bailemos un rock a destiempo de todo
y que mi sonrisa no sepa que naufrago
o que yo no sepa que lo sabes
o déjame que sea yo el que te mire,
que sea yo el que se dé cuenta
de que te estaba amando
pintando una marina de acuarela.


Esteban Pérez Sánchez 

miércoles, 8 de marzo de 2017

SI TENGO SUEÑO NO DUERMO





Si tengo sueño no duermo,
la hablo entre silencios como murmurando poemas
-mis sueños suelen ser en femenino-
acercando dos noches,
dos corazones,
como leyendo un libro a solas,
acaricio sus páginas y traduzco todos sus idiomas,
a veces me equivoco y la sonrío
y entre sus versos la luna me besa los ojos
y hay una danza añil entre los labios,
leerla es escuchar la piel en tantas pieles,
es la noche en tantas noches,
siento el rumor del mar, la sal de la vida, la sed de sus orillas
y el oleaje del mar es tan de pasar olas
y yo soy un náufrago de ti.

Esteban Pérez Sánchez 




martes, 7 de marzo de 2017

ALGO NO TE DIJE




Algo no te dije,
sé que te miré como diciendo no lo sé
y tus ojos eran el eco de los míos,
después hubo un eco de silencio,
algo no te dije.

Eran días de estaciones de paso,
a veces éramos espera en sus andenes,
los hola eran adioses,
los abrazos excusas para no vernos las miradas,
algo no te dije.

y te sentía entre mis brazos
como un ramo de rosas rojas
en la que sólo quedan las espinas
como si fuesen ya lo único que anclaban en nosotros

algo no te dije.

Esteban Pérez Sánchez   7.3.2017

viernes, 3 de marzo de 2017

ME GUSTA DESNUDARME CUANDO MUERO







Me gusta desnudarme cuando muero,
dejar la herencia de la vida por el suelo,
firmar los no te quiero con abrazos,
esos te odio, ven pronto, no quiero verte y decir hola,
verte marchar tristeza en un poema,
volar en el metro y pasarme de parada
como cuatro te echo de menos en el alma
por no quitarme las alas a destiempo,
me tomo el pulso y no lo encuentro
y pido perdón a la chica de al lado,
hablo de ti a los vasos de cristal,
a veces sorbo el whisky como besos,
luego dibujo acuarelas de piel
o le pregunto a los poemas por tus versos
y cierro los ojos y te siento

y estoy tan desnudo como cuando muero.

Esteban Pérez Sánchez  3.3.2017

jueves, 2 de marzo de 2017

EL ÁRBOL DE LA RISA




Dices, piensas, me preguntas y te digo que tranquila,
que sé que hay arces, plátanos,  olmos, nogales,
que la ciudad está llena de abedules,
que las margaritas huyen de los sauces llorones,
que los cipreses son más tristes que la muerte,
pero sigues y sigues interrogándome
sobre si existe el árbol de la risa.

Es verdad que a la sombra de los chopos
nos mordemos las sonrisas y hay rumores de agua
y que somos las raíces de un mismo tronco de la vida
que hay árboles del amor, tilos, palmeras, alcornoques
y me miras y te ríes y comprendo que tú eres ese árbol

y dices y piensas y preguntas y te digo que tranquila
y hago como si no fueses ese árbol y que hay acacias,
acebos a la sombra de los almendros y cerezos e higueras
y llegamos a la sombra de los chopos
y hay rumores de agua y la sombra de nosotros

y te abrazo y no te digo lo triste de los sauces y cipreses.


Esteban Pérez Sánchez  2.3.2017