domingo, 30 de abril de 2017

Y SOMOS ESE ECO












Sé que somos la noche entre las olas de los brazos
en esa desnudez del tiempo
en la que quedo mirando tu cuerpo de agua
y echo de menos las espinas de las rosas,
el silencio de los amores primerizos,
cuando escondíamos a Dios por todos los vacíos.
Ahora los gritos tienen todas las escalas
de la geografía de los deseos
y Dios es propiedad de nuestro sexo y nadie se queja,
somos tan premeditados que pariremos otoños,
hijos de uvas y vinos con sabor a manzana y canela
con nubes violetas y poemas inacabados
y luego seremos invierno,  nieblas solitarias,
lluvia de nubes violetas y libros ya cerrados
y no recordaremos noches como estas
en esa desnudez del tiempo, ni a Dios, ni al deseo,
ni que fuimos y somos el eco de la muerte.


Esteban Pérez Sánchez  30.04.2017

sábado, 29 de abril de 2017

A VECES VIAJO A NINGÚN SITIO






A vece viajo a ningún sitio,
asiento ventanilla sin paisaje,
cierro los ojos en tu nombre
y dejo que mis labios no te pronuncien,
cuando para el tren miro en los andenes
y en todos estoy yo, esperándote,
me saludo desde la ventanilla
con un cierto aire de nostalgia,
como si fuese la vida en diferentes edades
y me digo que tal vez en el próximo bajes.
Me veo partir y me veo quieto,
mirando las marquesinas sin dioses,
mirando a los suelos sin infierno
y vuelvo a cerrar los ojos
y dejo que mis labios no te pronuncien;
a veces viajo a ningún sitio

asiento ventanilla sin paisaje.



Esteban Pérez Sánchez 29.04.2017

viernes, 28 de abril de 2017

HE VUELTO A LA SAL CON LAS HERIDAS







He vuelto a la sal con las heridas,
he vuelto al paisaje del viento y de las piedras,
de la gente desnuda con sus dioses,
con las espinas clavadas de las rosas
en los abrazos de traición de los sentidos,
he tocado cada herida de tus muertes,
las he besado con el agua de la vida
y has llorado y he llorado
sabiendo del dolor de cada uno,
guardándonos los hola, los adioses,
he vuelto a distanciarme de mí mismo
en cada acto de rabia y de fracaso,
a perderme entre tus labios
sin importarme que después no serán míos,
a no saber quién soy y sabiendo quién tú eras,
he vuelto a gritar tu nombre sin quererlo,
me he vuelto a doler más allá de la sonrisa
cuando nos hemos desnudado a sabiendas
que sólo era amor, amor del bueno,
de esos amores que te quitan la ropa y la vida
y he vuelto al paisaje del viento y de las piedras,
he vuelto a la sal con las heridas.

Esteban Pérez Sánchez 28.04.2017


jueves, 27 de abril de 2017

TAMPOCO LAS PALABRAS VOLVIERON












¿Alguna vez he vuelto?
Y sé que no,
aunque haya besado
o mordido todos tus labios,
aunque lo único que me quede sea tu sabor.

 ¿Alguna vez he vuelto?
y sé que no,
que soy ese silencio de las rosas
marcando las página de los días
que nunca te he leído.

 ¿Alguna vez he vuelto?
Y sé que no.
incluso cuando me abrazas
y nos quedamos en silencio;

tampoco las palabras volvieron.


Esteban Pérez Sánchez  27.04.2017


martes, 25 de abril de 2017

DÍAS NUBLADOS SIN LLUVIA






Deme un kilo de certezas,
medio de margaritas sin pétalos
y un cuarto de beso con su sonrisa
y pones cara de esperar a los olvidos;
si tiene pelo rizado me pone tres cabezas,
mejor cuatro y miras el vacío de las manos,
tan silenciosas, tan ajenas y tan tuyas.
Me pone también medio kilo de mar,
de ese mar gris, de días nublados sin lluvia
y te quedas mirando las olas color turquesa,
esa arena del tiempo que penetra en las heridas
y tapona cada abertura donde sangra el tiempo
aunque el dolor sea cosa de sonreír en un costado.
Te quedas mirando todo lo que no ves,
el tacto de la piel que todo lo descubre,
el sabor de la verdad cuando no hay caricias
y sales del mercado de la vida y miras a la gente,
haces como si saludas a la realidades
y caminas como siempre a ningún sitio.
Hay días nublados que son eco de nosotros,
días que llueven soles desde las nubes,
esos días que la lluvia la llevas entre las manos.


Esteban Pérez Sánchez  25.04.17




sábado, 22 de abril de 2017

DRAGÓN






No tengo más rosas para luchar que las sangre de mis manos,
te puedo mostrar mis heridas, mira,
observa los muertos alrededor de mí, aún me duelen
sus últimas palabras, ya pueden ejercer el poder sobre ellos,
son como los otro vivos que no ves.

No tengo más rosas para luchar que un corazón
que ninguna vez fue noble y su única fortuna
fue sentir que pudo amar, incluso en la derrota,
no tengo más fuerzas que la que guardo
para una última batalla de amor
en el campo de batalla de mi piel

Mira mis heridas, tantos muertos, los pétalos
rojos de mis dedos,  las llagas de mi alma
y ya no amo dragón, sólo sé matar y morir con el que muere,
cuántos libros han muerto hoy,  cuántos amores,
por qué he luchado dragón, por qué he luchado,
si no tengo más rosas en las manos y los pétalos rojos en los dedos
son de la abertura de tu pecho al sacarte el corazón.
Mira mis heridas  ¿Las sientes? ¿Ves mis lágrimas?

Te he matado dragón y has muerto porque es tu libertad
y yo tengo que vivir porque la vida es mi prisión.


Esteban Pérez Sánchez  22.04.2017


viernes, 21 de abril de 2017

DE LLUVIAS, SONRISAS, AMORES Y CEREZAS








Y un día descubres que el arco iris es una sonrisa
y dos sonrisas un beso,  como una cronología absurda
de la lluvia. Un día te ves en la noche de la vida
paseando en el silencio que huye del silencio
y es todo tan real, tan cierta la locura,
los coches, las farolas, la gente, las luces de las casas,
las facturas del amor y me siento en una acera
y contemplo mis manos sin las suyas
y sin hacerme preguntas el espacio me responde
y cierro los ojos y la luna dice que si el viento habla,
que si las hojas de los arces son  nombres que caen en el olvido
cuando el otoño somos nosotros al desnudamos
y te vi venir primavera en cada gota de lluvia con cerezas,
que mis dedos atrapaban entre tu piel y tu vestido,
aquello era amor y lo de ahora es saber dolernos
y atrapar cerezas y lluvia entre tu piel y tu vestido,
aunque no llueva, porque un día descubres
que el arco iris es una sonrisa y dos sonrisas un beso,
en una cronología absurda de la lluvia
y llueve y te quedas sentado en la acera

viendo los coches, las farolas, la gente, las luces de las casas.


Esteban Pérez Sánchez  21.04.2017

jueves, 20 de abril de 2017

TOCAR MADERA




Hace tiempo que no saco paisajes de vuelta,
que viajo sin billete y monto con los trenes en marcha
y que el destino es un argumento que tiene
la piel dulce de una ciudad con su mirada
y lo amargo de viajar sin su equipaje por el tiempo.

Hace tiempo que no toco madera y que la suerte
se define en su nombre y su ausencia,
que devuelvo miradas pasajeras sin olvidos
y me acuesto con mujeres sin memoria
y me desnuda la vida y desnudo la muerte.

Hace tiempo que no toco madera, que soy piedra,
que tengo los sentidos en una lágrima de luna
y cuando llueve paseo entre relojes rotos de estaciones
y aunque sepan eso de viajar ligeros de equipaje
la gente son maletas llenas de esperanza
y tocan madera, por si acaso, cuando quieren.

Esteban Pérez Sánchez  20.04.2017


miércoles, 19 de abril de 2017

LA CHICA SIN ROSTRO







Era la vida jugando a ser mayores,
ese decirnos el tiempo que no sirve de nada
esconderse y contar hasta cien en un beso,
era ese espacio donde la risa era un lugar sin pretensiones,
cuando nadie se preguntaba cómo sería el último amor,
de qué color serían sus ojos, a qué olería su piel.

Ahora, es la vida jugando a ser ahora,
cuando me siento con un libro en un banco de una calle
y leo poemas y sucede que el tiempo es el que juega
y cuenta hasta cien y corre y corre y nunca me encuentra,
es ahora cuando ya nadie te pregunta por el primer amor,
es ahora cuando piensas en aquellas primeras miradas,
en el olor del cabello, en las caricias eternas que el pasado
difumina, es ahora los nombres masticados en el olvido,
es ahora cuando la chica del primer amor no tiene ya rostro
y sonrío, ya la risa tiene pocas pretensiones y sigo leyendo;
la chica del último amor tiene todos los rostros del mundo.

Esteban Pérez Sánchez  19.04.2017



martes, 18 de abril de 2017

NO SE ME OCURRE NINGUNO






Te peinaba, mientras el viento nos hacía en los recuerdos
de otras tardes de lluvia, de otros amores
y sin negarnos lo pasado y  mis dedos entre tu cabello
te preguntaba por tu silencio más estremecedor
y me dijiste “no se me ocurre ninguno”
y recogí tu pelo, como quien recoge un siglo de caricias
y te dije que llovía y desde atrás giré tu cara suavemente
y dejé un beso en tus ojos, como quien deja un adiós
en una sonrisa y un hola en los labios.
Te peinaba, sin prisa, lentamente,
sabiendo que podríamos ser el silencio del otro,
que cualquier otra tarde, el viento golpearía
en los cristales de la vida, que habría lluvia en tus ojos,
que otros labios besarían tu pasado
y me preguntaste, como si todo el futuro nos esperase
en la respuesta, cuál era mi silencio más estremecedor
y te dije “no se me ocurre ninguno”
y seguí peinándote, reteniendo cada segundo en ti,
en esa fragilidad que tiene lo eterno.

Esteban Pérez Sánchez 18.04.2017



lunes, 17 de abril de 2017

Y TE BUSCABA







Y te buscaba en cada palabra que silenciabas,
una luna de plata, un mar durmiendo entre tu falda,
tu pecho contra mi pecho, enfrentados,
como esos enemigos íntimos y cómplices
en una noche con manos de café y una vieja historia de amor,
de esas que todos guardamos en una sonrisa.

Sé que te abrazaba en cada palabra,
que sentía caer los acentos los puntos y las comas
sobre tus mejillas y te besaba los ojos
y me bebía todos los idiomas que olvidabas
 y me emborracha de ti en cada punto suspensivo.

Sé que te abrazaba en ese diálogo de versos cayendo en ti,
que no dejaba llegar ningún punto final hasta tu vientre
y unas nubes cobrizas, un viento de papel, un poema de lata,
la desnudez del mundo entre nosotros, nos envolvía
en la realidad y nos moríamos en el corazón del otro
hasta que el silencio nos abandonaba
y había un olor dulce entre tu pelo y mis manos
como el pan caliente de la madrugada
y el sabor del todos los fracasos en los labios
y te buscaba en cada palabra que silenciabas.


Esteban Pérez Sánchez  17.04.2017



domingo, 16 de abril de 2017

NOS MIRAMOS




Nos miramos, como preguntándonos
qué libros no habíamos leído
o de qué sonrisa estábamos huyendo,
me gustó oler el dulce pecado de tu cabello,
buscando en ellos el tiempo que nunca perdí
o leer el texto de tu piel incitando a la normalidad,
el besarte sin prisa, sin ninguna referencia a lo maldito,
los dos sabíamos que éramos olvido antes de encontrarnos,
los labios de cerveza, la humedad del mar y de tu sexo,
ese querer formar parte de nada eterno,
sin ser personajes de páginas marcadas,
ni protagonistas de películas con finales felices,
el quedarnos ahí, donde la vida brota,
sin escucharnos las lágrimas, ni los gritos, ni las soledades,
como si fuésemos tan vulgares como todos.
No hubo un adiós, al menos pretendido,
sólo algunas miradas rotas y la levedad de los abrazos,
como temiendo poder quedarnos en uno de ellos para siempre.
Nos vimos marchar entre las bambalinas del tiempo
mirándonos, como queriendo respondernos,
como queriendo decir qué libros, qué poemas nos gustaban,
o qué huíamos de otras sonrisas y de nosotros mismos.

Esteban Pérez Sánchez  16.04.2017


sábado, 15 de abril de 2017

CINCO SENTIDOS






Una vez me dijiste que un abrazo
era bailar con todos los sentidos.
Abro la ventana por la noche y el viento
me trae el tacto y la humedad de la luna
y me sumerge en una bruma de tiempo y silencio,
sólo gritan mis dedos buscándote la esencia de la vida.
Sirvo dos copas de vino y me impregno
de todas las cosechas del deseo,
del afrutado sabor de las uvas de tus pechos
a las viñas marcadas por las uñas en la espalda,
el decantar el tiempo en la copa de tus labios,
esa liturgia del color de sangre y sus heridas y la muerte,
la vainilla mezclada con el roble y la acidez de tu sexo;
alguna vez emborrachamos la esperanza.
Luego apago los ojos de la casa,
me conozco de memoria mis olvidos,
ese leerte en penumbra los éramos una vez
tan ciego de ti.
Una vez me dijiste que un abrazo
era bailar con todos los sentidos;
no quiero que escuches nunca mi tristeza.


Esteban Pérez Sánchez  15.04.2017


LEO SENTADO EN LOS BANCOS DE LOS ANDENES




Leo sentado en los bancos de los andenes,
llegan y salen trenes
y miro a los pasajeros,
los que vienen y los que marchan,
veo el paisaje de sus rostros
y sigo leyendo


pensando que tal vez llegues en la próxima página.



Esteban Pérez Sánchez   15.04.2017

viernes, 14 de abril de 2017

LA CASA DONDE NO HABITO






La casa donde no habito tiene
una balconada llena de geranios,
revientan en rojo beso de labios,
entre murmullos de hojas  atrapadas,
como tus senos entre mis manos,
como el tiempo que nos rompe las sonrisas.
Tiene un sol de frente en la mañana
y tu espalda entre mis brazos cuando
riegas las vida y todo tiene sentido;
algunas tardes me siento, entre su olor dulce,
de vainilla y canela de tu cuerpo
con un libro y juego a ser un gato mientras leo,
siete vidas contigo pienso y paso páginas,
un día más sería suficiente y sonrío
por ese hacemos eternos los segundos en nosotros.

La casa donde no habito no tiene, perdón;
los ojos donde no habito no tienen
una balconada llena de geranios
con brotes rojos de sangre de olvido,
ni hojas verdes brotando entre las pieles del deseo,
sólo hay alguien que pasando páginas en un libro varado
en una vida eterna de segundos en soledades.

Esteban Pérez Sánchez  14.04.2017


jueves, 13 de abril de 2017

HE CERRADO LA NOCHE




He cerrado la noche y he soltado a la poesía,
he dejado fuera de la casa a la luna y al viento,
me que he quedado con tu nombre y las manos vacías
en el cuarto de los cuentos donde ya no quedan niños,
donde sólo queda el eco de nosotros en la vida ya escrita.
He cerrado la noche y te he escrito un poema,
lo he guardado en tu espalda, como se guardan
las viejas heridas que nos hacen la muerte,
lo he besado como se besa el agua de lluvia,
como se besa una lágrima recorriendo el olvido.
He cerrado la noche y he soltado tu amor
y ladran los perros, he cerrado la noche,
he cerrado la vanidad de mis propios ladridos
y me he quedado con tu nombre y la manos vacías,

he cerrado la noche y he soltado a la poesía.


Esteban Pérez Sánchez  13.04.2017

miércoles, 12 de abril de 2017

SONRÍES






Sonríes,
porque la distancia te predispone al paisaje
y porque el destino viaja hacia ti,
ya no eres pasajero de estaciones.

Sonríes,
te imaginas a la gente mirando
los relojes rotos de los andenes,
caminando nerviosos en las esperas.

Sonríes,
ya no eres el abrazo que alguien espera,
ni el beso fugitivo, ni caricia, ni lágrima,
ya no eres ni silencio, ni grito.


Sonríes,
porque la distancia te predispone al paisaje
y porque el destino viaja hacia ti
y ya no eres pasajero de estaciones
y sonríes
porque conoces las tristezas
que la gente lleva en su equipaje.


Esteban Pérez Sánchez  13.04.2017



martes, 11 de abril de 2017

A VECES CONVERSÁBAMOS





A veces conversábamos,
ella decía que tal cosa se lo había dicho el viento,
y era como un código secreto de dos,
la escuchaba y pensaba que la muerte no acudiría esa noche,
el viento era una metáfora y lo otro era,
seguramente, una declaración de desamor,
luego nos amábamos sin permiso de ninguno
y el silencio también nos conversaba.

A veces nos mirábamos,
en ese después de los despueses,
ella no decía que tal cosa se lo había dicho el viento
y ya no era un código que entendiéramos,
ya no la escuchaba, ya la muerte había ocurrido,
ya nada era una metáfora y lo otro era una declaración de amor,
Incompresibles, nos abrazábamos,
como queriendo sentirnos vivos.


Esteban Pérez Sánchez  11.04.2017


sábado, 8 de abril de 2017

ME GUSTA EL DESORDEN DE TU CASA








Me gusta el desorden de tu casa,
como esos lugares de un poema,
los versos por el suelo y el problema
de que la desnudez nunca fracasa.

Me abrazo al interior de lo que pasa,
a tu cabello siempre sin diadema,
tan loco, tan suelto y tan teorema
 de que la eternidad es tan escasa.

Los frutos de tu ropa y la manzana
de tu boca mordiendo los olvidos
de esos día sin noche y sin mañana.

Tu piel revuelta en todos los sentidos,
tan grito, tan adiós de porcelana,
tan rotos, tan caos y tan vividos.


Esteban Pérez Sánchez  8.04.2017


viernes, 7 de abril de 2017

"LLEGO EN EL PRÓXIMO" "VOY DELANTE, COMO SIEMPRE"






Te esperaba y me esperaba,
como un manantial de vientres férreos y húmedos
el olor debajo de la tierra,
tantos viajeros esperando, mirándonos,
como si fuésemos cómplices de nada,
devolviéndonos las sonrisas,
mirando los móviles, los mensajes, las horas;
todos tendríamos que tener un amor llegando,
todos deberíamos tener un corazón
chocando contra los acantilados del mar.

“Llego en el  próximo”  “Voy delante, como siempre”
y me guardaba las rosas que no llevaba,
el poema no escrito, las prisas por verte,
me colocaba la vida en un minuto
y te esperaba y me esperaba
entre el murmullo de pasos y conversaciones,
como si todos fuésemos unas novelas de aventuras,
el mismo capítulo de la vida.

El sonido áspero de los frenos,
el grito metálico de los corazones de olvido,
como queriendo detener el tiempo,
como queriendo...
esa parada casi brusca,
esa encrucijada de pasajeros,
ese entrar por la plataforma y colocarme
donde siempre estabas,
ese guardarme el móvil con los mensajes antiguos,
ese viajar de pie con los ojos cerrados,
como si estuviese cerca de ti,
acariciando tu pelo de forma accidental,
o rozando tu mano tan leve e infinito,
con esas sonrisa escondidas,
diciéndonos el silencio que en la próxima bajamos
para ir donde siempre
y sigo con los ojos cerrados,
recordando tu olor tan dulce y tan amargo,
pasando estaciones y soledades,
recordando el último beso,
la última sonrisa,
el último abrazo,
llegando al final de todos los trayectos,
recordando tus palabras:
“Llego en el  próximo”  “Voy delante, como siempre”

Esteban Pérez Sánchez  7.04.2017



jueves, 6 de abril de 2017

ME HABLAS DE QUE TENGO POCA MEMORIA






Me hablas de que tengo poca memoria
y no olvido tu cabello,
como halos de luna enredados en mis dedos,
no olvido tu mirada de mares encendidos,
ni cada ola salvaje de tus labios,
cómo olvidar tu piel dulce y la sal del tiempo,
o el nido de tu pecho para las aves de mis manos
o los acantilados de tus caderas,
los lugares secretos de tu agua,
la nave de tu corazón en pleno naufragio
o tu muerte varada entre mi pecho,
no olvido el refugio de tu respiración


y sin embargo de tu nombre no me acuerdo.

Esteban Pérez Sánchez  6.04.2017

miércoles, 5 de abril de 2017

SOMBRAS







Uno define sus silencios,
me paro por la calle,
me fijo en la sombra de los edificios,
en el deambular de la gente,
en las características de sus silencios
y soy y somos sombras.

A veces te miro a los ojos
porque traducen lo que callo,
porque me dicen ciudad y tiempo y mar y sueños
y me hacen sentir otras ciudades,
otros paisajes, otro yo,
otra sombra diferente entre tantas sombras
y hablamos,
hablamos como una caricia eterna
y te cuento que defino mis silencios,
que me paro por la calle,
que me fijo en las sombras de los edificios y de la gente
y sólo soy una sombra en una ciudad llena de oscuridades
y me miras y lo que no digo se define en tu silencio
como una caricia eterna que la soledad recoge
cuando camino junto al mar,
cuando el sueño me olvida,
cuando intento definir mis silencios
y me paro por la calle y veo sombras de edificios,
sombras de personas
y grito tu nombre como un loco,
como un loco grito tu nombre,
como si fuese una caricia eterna.


Esteban Pérez Sánchez  5.04.2017


martes, 4 de abril de 2017

HABLÁBAMOS DE LA TRISTEZA





Hablábamos de la tristeza,
de esos encuentros furtivos entre estaciones,
de secarnos las lágrimas entre abrazos,
de ser ese tiempo varado en los sentidos,
de buscarnos la sonrisa en los espacios del tiempo
y vimos que arreglaban los relojes rotos de los andenes
y eso si fue verdaderamente triste.

Esteban Pérez Sánchez  4.04.2017




domingo, 2 de abril de 2017

BUENOS DÍAS, TRISTEZA





Uno va por la calle saludando a la vecindad
buenos días gatos,  qué tal arces,
cualquier día viene el viento y os desnuda,
muy buenas maniquís del escaparate
a ver si viene el buen tiempo y os quitan los abrigos
y sonrío.

La del bajo pone mala cara, la del tercero
me mira por encima del hombro,
el cartero me observa como si tuviese correo,
el vecino del quinto hace como si no me hubiera visto,
entran los críos corriendo con sus juegos…
ellos no saben que no existen,
que son fruto de mi imaginación
y sonrío.

Buenos días, tristeza.



Esteban Pérez Sánchez  2.04.2017