jueves, 31 de agosto de 2017

POESÍA




Que no me conozca si me nace,
ni de trigo, ni de niño, ni de pan,
que sea la sombra y no el libro lo que lea,
el perfume, la tierra sobre la palabra, la audacia,
un vestido rasgado, un paisaje, una caricia robada
entre el viento y la frontera de la noche
y cuando llegue y roce la sangre y me cautive
y me invite a callar tu nombre y así no lo haga;
podremos mirarnos de frente,
abrir la ternura y el odio,
hasta que comprendamos que no somos imperativos,
que yo no pertenezco a nadie
y tú, a todos.
Que no me conozca si me nace,
ni de trigo, ni de niño, ni de pan.

Esteban Pérez Sánchez   31.08.2017






miércoles, 30 de agosto de 2017

ERA COMO QUEDAR EN LA SIGUIENTE PÁGINA




Era como quedar en la siguiente página.
Tu piel perfumada de tiempo,
Yo, olía los rincones de todas las palabras,
tu cabello claro acentuaba la tarde
y mirábamos la ventana como buscando
un hogar para la lluvia,
después, las horas eran Eva, la manzana, la serpiente,
el expulsar a Dios del paraíso,
en cada sonrisa hecha amargura,
en cada silencio de piel,
en cada caricia de libertad apresada en nuestras manos.
Luego peinaba tu pelo con los dedos
en ese laberinto de tierra y de noche y de vida.

Después nos encuadernábamos,
teníamos que colocarnos en la estantería,
obviar los título de cada uno
y que conocíamos nuestros finales.

Sonreímos, de una manera dulce y melancólica,
mirándonos en silencio

y era como quedar en la siguiente página.

Esteban Pérez Sánchez  30.08.2017

martes, 29 de agosto de 2017

GRITABA LA NOCHE A LOS VECINOS



Gritaba la noche a los vecinos,
a eso de las tantas,
a veces ocurre lo contrario,
a veces les aviso y les digo, a modo de queja,
que la luna tiene forma de payaso,
que las nubes ríen,
que tengo un sueño debajo de las sábanas,
que aún no he muerto del todo
y la lluvia descansa en el tejado
y un gato es el corazón que falta.

Hay mañanas que me quedo por la calle
y bajan los gritos en silencio,
les doy los buenos días y bostezo,
como un símbolo de desesperanza,
suelo llevar mi traje de batalla,
perdón,  quería decir pijama,
unas señales de carmín y sin corbata,
me ato los cordones que no llevo
y se me quedan mirando,
tan incomprensibles
y yo los silencio, hasta volverlos sordos,
les miro y me doy cuenta
que hay gente que muere de oído.
Luego me siento en la acera
y veo caer gatos
y maullar a las nubes

y arañar charcos.

Esteban Pérez Sánchez  29.08.2017




lunes, 28 de agosto de 2017

SILENCIO




Te quedas mirando al silencio,
paseas por la casa rozando las paredes,
en la mesa hay unos libros abiertos,
como un espacio recordado
en donde el tiempo es un marca páginas.
Has estado en desacuerdo con tantos personajes,
con tantos finales,
has hecho anotaciones en la espalda de la vida,
la imaginación es humo de violetas
y también la última lluvia.
Te asomas a la ventana,
como buscando un argumento que te falta,
también hay soledad en quienes caminan.
Después ya no buscas otro después
y hueles el viento y la sal entre los plátanos,
los coches, el asfalto, la vida que no tienes
y te giras y giras, como un baile maldito.
Tal vez seas el propio silencio

o los libros que el tiempo va marcando.


Esteban Pérez Sánchez   28.08.2017

domingo, 27 de agosto de 2017

PASOS






Como un lazo corredizo que nada detiene,
el primer paso,
un abrazo roto, cristales del alma,
no sabíamos secar las lágrimas si no era con una sonrisa.

Después,
tal vez antes,
aprendimos a ser el mismo libro pero con diferentes finales
¿Fue el segundo paso?

Es ahora
cuando ya es tarde,
ahora que tenemos la palabra,
ahora que podemos mirarnos y mentirnos
ahora que creemos en la esperanza,
es el tercer paso

y sólo nos queda seguir caminando   27.08.2017


sábado, 26 de agosto de 2017

TENDÍA LAS MANCHAS DE BARRO





Tendía las manchas de barro,
los vacíos de los juegos sin heridas,
dejaba la lluvia colgando
y un niño contaba hasta cien y el sol se escondía.

Un árbol se columpiaba en las manos del tiempo
y el viento era el mar,
una ola la arena,
la sed era el agua
y la sombra tu piel, como una arboleda
de nubes con raíces de violetas.

Nadie regresaba de la realidad,
sólo la espera estaba tranquila,
la impaciencia era la libertad,
el amor una cárcel,
un te quiero el olvido,
los niños los hombres,
las lágrimas los segundos,
un reloj la sonrisa
y tendía las manchas de barro
los vacíos de los juegos sin heridas,
y dejaba la lluvia colgando
y un niño contaba hasta cien y el sol se escondía.

Esteban Pérez Sánchez   26.08.2017


viernes, 25 de agosto de 2017

LA ÚLTIMA OLA




Dijiste ¿Vamos a esperar a la última ola?

Llevabas en las manos una primavera,
la tristeza en el gesto de quien ha ganado una guerra,
de quien conoce los rostros de los perdedores
y el viento a nuestro lado mecía violetas y lunas.

-El tiempo es un navío perdido en otro tiempo-
Creo recordar que te dije entre el silencio
y todo fue un eco de distancia,
como quien intenta comprender al otro
sabiéndonos incomprensibles en la sonrisa.

Dijiste ¿Vamos a esperar a la última ola?

Aleteaban los girasoles y la noche nos abandonaba,
ya sabíamos atarnos los cordones de la vida,
ya podíamos estar descalzos entre cristales rotos,
ya podíamos ser también como los muertos.

Tal vez comprendimos que éramos ese después
que existe en la desesperanza.
Qué éramos la última ola.


Esteban Pérez Sánchez  25.08.2017


jueves, 24 de agosto de 2017

LA LUZ DE LA SOMBRA




Como eco de otoño,
su rostro era en un manantial de sombra,
de sed apagada
y un beso de tiempo la vida llevaba.

Las rocas y el agua,
eran el vestido de aquella muchacha,
de blanco rasgado
y su melena de lluvia sobre la espalda.

Qué no quiero aire
que a viento no sepa, la chica cantaba,
danzaban las hojas
y de luna la noche dormía en las ramas.

Y después del viento
llegó la hojarasca,
cada hoja tenía un sabor a alba

y un hola de luz y un adiós de plata.


Esteban Pérez Sánchez  24.08.2017

miércoles, 23 de agosto de 2017

PREPARABAS LA NIEBLA




Preparabas la niebla con una pizca de amaranto,
yo, hacía como que estaba leyendo un mapa de un tesoro,
te vi cortar un trozo de luna y tu vestido blanco sonreía
cuando el viento entre los ventanales lo volvía mariposas,
en silencio me rogabas que te alcanzase un deseo
y en silencio te enseñaba mi naufragio entre tus mares.

El navío de la noche nos fue sucediendo y también el tiempo,
yo, hacía como que escarbaba la tierra de tu cuerpo,
y eras, amor, la bruma fugitiva de la desesperanza,
recuerdo que buscaba los mástiles, somnoliento,
y desnudaba el velamen de la vida y quedábamos varados

como aquellos que nunca quisieron ser eternos.


Esteban Pérez Sánchez   23.08.2017

martes, 22 de agosto de 2017

PORQUE TODO ES UN VESTIDO DE LUNA SIN NOCHE





Porque todo es un vestido de luna sin noche,
cuando recogemos los vacíos de las manos
y hay preguntas de piel en las miradas
y un no querer acertar nunca en las respuestas.

Te veo caminar por la casa con las primeras luces,
tan cómplice del alba y de las sombras,
son dulces de tiempo y hay vaho en los cristales
y un claro de violetas sobre el sabor de las sábanas.

Te llamo por tus ojos en los labios del deseo,
como una circunstancia de la filosofía del olvido
y todo el ámbito se decreta sitiado por el aroma
de un café que sabe a demasiados nombres.

Después, ignoramos, debatiendo en la sonrisa,
que no somos del tiempo, ni de nosotros mismos
y desaparecemos en el otro sin silencios, sabiendo,
que todo es un vestido de luna sin noche.

Esteban Pérez Sánchez 22.08.2017


lunes, 21 de agosto de 2017

INVISIBLES LOS SEGUNDOS





Invisible los segundos,
sólo el aire moviendo las hojas,
entrelazando la piel de rostros ajenos,
respirando al amor antes de que sea viento,
antes de que sea un olvido furtivo.

Das la mano a una canción e improvisas
y te preguntas ¿Qué ha ocurrido?
sobre un suelo de hojarasca y sombra de lluvia,
donde baila el silencio del futuro,
donde todo es ayer entre ramas vacías,
entre calles enredadas en hierba seca y grises adormecidos.

Invisible el refugio de la huida,

tal vez es el propio corazón el destino.


Esteban Pérez Sánchez  21.08.2017

domingo, 20 de agosto de 2017

SEÑALAS LA PÁGINA





Señalas la página con trozo de memoria
y te sientes extraño viendo el atardecer.
Antes, colocabas un pétalo de un geranio,
lo olía y lo rozaba entre los labios como si fuese tu sexo
o buscaba debajo de las rosas un pétalo suicida
y lo hacía vivir en una especie de elogio de palabras.

Sirvo vino viejo en dos copas y te busco soledad,
te busco por la casa entre los silencios de tantos personajes.
A veces te vistes con un vestido azul frágil,
a veces te desnudo con mis dedos de tinto y acuarelas
y te hablo del último libro que estoy leyendo,
a qué huelen los geranios de la balconada del silencio
y te cuento sobre las espinas de las rosas,
de las lágrimas de vino en los labios
y nada dices cuando nada digo sobre que me siento extraño
o que el atardecer se parece cada vez más a nosotros.


Esteban Pérez Sánchez  20.08.2017

sábado, 19 de agosto de 2017

A VECES ME ENCUENTRO NOTAS POR LA CASA




A veces me encuentro notas
escondidas por los lugares más extraños de la casa,
por ejemplo pegada en un espejo
y me dices: que a las nueve me esperas al final del pasillo
con un vino y desnuda
y son las diez.

Menos mal que se me ocurrió poner una nota al final del pasillo,
a las nueve de la noche,
en la que te decía:

hoy, no nos hacen falta dejar notas.


Esteban Pérez Sánchez  19.08.2017 

viernes, 18 de agosto de 2017

DESHACES LA VIDA EN UN INSTANTE





Deshaces la vida en un instante,
ese equipaje ligero,
te tumbas en un rincón de la noche,
como si fueses un guardián de las estrellas
y cierras los ojos.

Te recuerdas cuando no pensabas en la felicidad,
cuando jugabas a cara o cruz sin monedas,
cuando el amor era apenas desnudarse,
cuando respirar era suficiente
y te olvidas,
te olvidas de todo,
menos del equipaje

y la miras.



Esteban Pérez Sánchez  18.08.2017




jueves, 17 de agosto de 2017

AYER, TE ESCRIBÍA, ALÉJATE.




Ayer, te escribía, aléjate,
no vuelvas a mí,
después de cada beso,
de cada silencio
y luego hubo dos noches.

Hoy, te digo, aléjate,
no vuelvas a mí,
no hagamos lo de ayer,
y los besos
y los silencios
y otras dos noches
y tu sonrisa,

no me hacen caso.

Esteban Pérez Sánchez  17.08.2017

miércoles, 16 de agosto de 2017

HUYE, ANTES DE QUE HAGAS ALGO



Huye, antes de que hagas algo
o antes de que no seas culpable de nada.

Te quedas mirando las puertas de la casa
el sonido de las paredes,
la paciencia del amor en los rincones,
esa telaraña que nunca nos decide
el tiempo de olvidarnos,
que siempre está ahí a modo de epitafio.

Huye, antes de que hagas algo.

Te quedas mirando las ventanas,
los aleteos del tiempo en los gorriones
y el viento, como una excusa,
al que nunca le agradecemos la hojarasca.

Huye, antes de que hagas algo.

Y apoyas la cabeza entre las manos
como un dolor sin sangre
como una herida ya muerta
como algo sin tacto entre su espacio
y te das cuenta que nunca te vas a comprender.

Huye, antes de que hagas algo

o antes de que no seas culpable de nada.

Esteban Pérez Sánchez 16.08.2017

martes, 15 de agosto de 2017

ME DESPIERTAS




Me despiertas,
me hablas de las uvas de las nubes,
del último sueño que recuerdas,
del último beso que no me diste
y no te escucho
y te digo que no estás,
que eres un otoño surgido en un brote de luna pálida,
o que eres una confluencia de todos mis olvidos
y me haces leer el tacto de tu piel,
me haces recordar la vida en tantos nombres.
Te veo sonreír, como algo parecido a la felicidad,
quién soy, me digo callando,
y busco la ventana a través de tu cabello
y veo nubes con uvas derramando el vino del tiempo
y bebo del tiempo,

de todo tu tiempo.

Esteban Pérez Sánchez  15.08.2017

lunes, 14 de agosto de 2017

NO LLEGÓ LA NOCHE






Nos quedamos esperando a la noche
y no llegó.
Estuvimos amándonos un tiempo,
desde el alba hasta el atardecer,
sin hacernos preguntas,
abrazados a lo hiriente de las sombras,
sin mencionar la luna en ningún beso,
sin dar ninguna opción ni a los sueños,
ni a la vida.


Esteban Pérez Sánchez  14.08.2017




domingo, 13 de agosto de 2017

HASTA QUE MORIMOS EN LAS VERDADES





Era la fragancia de las enredaderas de la luna,
tu vestido prendido en el fuego de la noche
y los nenúfares del alba esperaban violetas
y nos llovían pétalos rojos desnudando cada segundo,
hasta que morimos en el tiempo.

Cuando después éramos estanque de silencios
y los ojos nos recogían las caricias,
era como no tener nombres en los labios,
como si fuésemos la esencia de un algo inacabado,
hasta que morimos en el tiempo.

Cuando llego la sombra de vestirnos
y las luces renegaban de nosotros,
no quisimos comprender que el tiempo fuese ese instante,
recogidos entre abrazos furtivos, mirándonos,
hasta que morimos en las verdades.


Esteban Pérez Sánchez 13.08.2017


sábado, 12 de agosto de 2017

TIEMPO DE QUÉ





Tiempo de qué,
Tiempo de adónde.
Veo como el viento se apoya en un árbol,
como las ramas le consuelan,
como caen lágrimas verdes y rojizas.

¿La rosa de los vientos es un corazón varado?
Somos tan extraños en nuestro propio desierto,
delimitando los silencios,
queriendo abarcar con la arena el tiempo de los ojos.

Te observo,
como alguien que ha acariciado por última vez,
como si la piel fuese la última palabra hablada,
como alguien que se pregunta:
tiempo de qué,
tiempo de adónde.



Esteban Pérez Sánchez 12.08.2017

viernes, 11 de agosto de 2017

Y OTRO POCO VIENTO DE ESPEJO



Pasean las nubes por los tejados
y las luces del día son un poco de ceniza
y otro poco viento de espejo.
Paseo por el sabor de las ausencias,
sin sentido, perdido en otras mañanas,
en otras noches que nunca fueron tardes.
Paseo por tu cintura preñada de tiempo,
me recuerdo manos pariendo caricias,
construyendo un jardín en ti para las violetas,
para que viésemos lirios en el alma de los juegos,
para que la infancia siguiese en nosotros
y estabas tan espléndida perdiendo las rosas
mientras te columpiabas en mis brazos,
que no me di cuenta que te dabas cuenta
que los pétalos de sangre éramos nosotros
y hubo rosas blancas, como blancos los lirios,
como blancas fueron las violetas.
Es tan despiadado el mar cuando se hunde
en ese magisterio del silencio, tan ahogado,
tan hondonada de gritos, tan incomprensible
y veo como pasean las nubes por los tejados
y las luces del día son un poco de ceniza
y otro poco viento de espejo.

Esteban Pérez Sánchez 11.08.2017



miércoles, 9 de agosto de 2017

LUGAR





Lugar
el vestido entre el tiempo de nuestra piel.
No se lo digamos a nadie,
que no sea un secreto.

Después te vi dormir,
tu cabello en la almohada y la luz de la noche
sobre la mesilla y unas horquillas y un móvil
jugando a ser un semáforo en verde para el pasado,
pensaba en tu trenza,
era una forma de parar el tiempo
y de despeinar los deseos.

Antes,
nos desaprendimos en una ira salvaje e irracional,
comprendiendo que el mundo no nos necesitaba.


Esteban Pérez Sánchez  9.8.2017


martes, 8 de agosto de 2017

MEDIAS VUELTAS EN LA NOCHE





Una noche plagada de silencios,
en donde alguien respira y hay un rostro
entre rosas de luna y nubes desangradas
e intento tocarlo y todo se detiene
y sin embargo noto en los labios un beso y sonrío.

Aletea entre las sombras el tiempo,
un claro de luna dormita entre el sueño
y las cortinas violetas amortiguan la muerte de los días
y alguien duerme, se le escucha respirar,
se aferra a las sábanas como un algo recordado,

se le ve como besa al silencio y sonríe.


Esteban Pérez Sánchez  8.8.2017

lunes, 7 de agosto de 2017

SÉ QUE LA FANTASÍA ERA EL SOSIEGO DE DESPUES



Sé que la fantasía era el sosiego de después,
que serenamente entre el pecho escuchaba
un ahora entre dos distancias y un abrazo,
como si nunca existiese una primera vez.

Te sentabas en el borde tus ojos y tu piel de hierba,
con más de mil lluvias, era una noche de olvido
en el que no cabíamos nosotros y te abrazaba
como si nunca existiese una última vez.

Como pétalos de caricias rojas era el silencio,
una enredadera de otoño sobre el balcón de la vida,
un calendario de lunas era el eco de la noche,

como si nunca hubiéramos existido.

Esteban Pérez Sánchez  7.8.2017

domingo, 6 de agosto de 2017

A VECES LO ESCONDEMOS TODO






A veces lo escondemos todo
para que podamos encontrarnos.

Una tarde entre un trozo de tu melena
o la lluvia, como un algo de la ausencia de la infancia,
oculta entre los dioses de barro que jugaban
a ser manchas de olvidos en nosotros.

Una noche sin alma de luna clara
o a luz furtiva de las manos en tu piel
escondiendo en los vacíos los deseos,
como un refugio de todos las pasiones.

A veces lo escondemos todo

para que podamos encontrarnos.



Esteban Pérez Sánchez  6.08.2017

Y ACASO




Y acaso
podría tener razón
y decirte que me ocupo de las flores,
de la música del agua,
de abrazarte como si fuese una sombra de otoño.

Y acaso
tú,
como si fueses un racimo de primavera
bajo un sol de espigas,
una idea en una idea imaginada,
el pan del sudor de la frente.

Y acaso
es tan pequeño el mundo de las manos
y nos caben los finales,
tan dispersa soledad,
Sabiendo que el silencio sólo es de uno;


y sin querer saber de quién es.


Esteban Pérez Sánchez  6.8.2017