martes, 31 de octubre de 2017

LLUEVE



No salgamos de casa,
llueve,
escucha el rumor del viento,
tan salvaje,
tan frío.

-Dijiste-


Y vi como el sol sonreía.

Esteban Pérez Sánchez  31.10.2017

lunes, 30 de octubre de 2017

FIESTA



Tenías doce noches preparadas
y un racimo de uvas entre el escote,
nada te dije del viento de otoño,
ni de los árboles desnudos de noviembre,
nos servimos unas madrugadas de mares rojos
sabiendo que éramos náufragos de la cordura.
Cuando el tiempo volvió al abismo de los cantiles
todo siguió igual,

menos las uvas.

Esteban Pérez Sánchez  30.10.17

domingo, 29 de octubre de 2017

PAN CALIENTE





Como una sombra de silencio,
callada, áspera, con la fragancia de la bruma
en un rostro imaginado e imperfecto,
el beso de la última luz.
No quería despertarme en ti,
bajaba a las calles de una ciudad de piel,
de una madrugada estatuaria, casi sin formas definidas,
el caminar ausente de los otros,
en cada esquina una nostalgia, un perdón, tal vez,
bostezaba, mientras esperaba que abrieran las puertas,
entre una extraña impaciencia con sabor a levadura y anís.
Tocar el pan caliente era algo parecido a acariciar tu sexo,
a hundir leve mis dedos entre la corteza,
a llevarme tu sabor a los labios,
a olvidarme en el olor de la vida.
Nunca llegaba entero al hogar,
hablo del pan,
hablo de mí,
luego, me envolvía en un holocausto de sabores,
en el horno de las verdades,

intentando que el hambre nos encontrara siempre.

Esteban Pérez Sánchez  29.10.2017

sábado, 28 de octubre de 2017

TIÉNDETE EN ESTE MAÑANA SIN HOY





Tiéndete en este mañana sin hoy
y démonos todos los ayeres.
No tiene sentido buscar más costumbres en los días,
observar la canción mientras no bailamos,
el sabernos la letra del olvido
mientras el tiempo es una herida que golpea la ventana.
Te ordenas el cabello, siempre fue un gesto inédito,
algo parecido a un final de todo y sin embargo
es una leve caricia que rasga lo efímero
y fue tan hermoso siempre, tan caótico, tan humano,
el besar tu cuello, apartando las raíces de los miedos,
sin saber si fue el último hola,
quedarnos preñados del olor del otro,
parir lunas de soledades sin querer saber nada de la noche,
por eso; tiéndete en este mañana sin hoy

y démonos todos los ayeres.

Esteban Pérez Sánchez 

viernes, 27 de octubre de 2017

HABLEMOS DE CIERTAS MUERTES





Como Apache morí varías veces
-según mi madre un Pies Negros-
era una escena crepuscular sin saberlo,
heridas de barro entre dioses auténticos
-entonces lo dioses eran de verdad-
sangre de lluvia envueltas en pétalos de sol,
era tan fácil morir entonces,


ahora, como hombre, cuesta más.




Esteban Pérez Sánchez  27.10.2017

jueves, 26 de octubre de 2017

CAPÍTULOS




Bajo un sol tibio del medio día
las ramas señalaban las páginas de las hojas,
en el suelo estaba su lectura,
los pasos de los capítulos del tiempo,
los remolinos de los niños jugando con la infancia,
la vida en un banco con sus soledades
cerraba los ojos,
se dejaba calentar por los rayos del olvido
entre el silencio de la lluvia,
ni una nube de memoria agazapada entre los tejados,

sólo la luz, como un gato arañando la verdad.


Esteban Pérez Sánchez 

miércoles, 25 de octubre de 2017

NADA NECESITO




Nada necesito,
ni ver tus ojos,
ni buscar tus labios abrazado a tu espalda,
ni oler tu piel de lluvia
o decir te amo;


ya aprendí a mentir.



Esteban Pérez Sánchez  25.10.2017 

martes, 24 de octubre de 2017

LA ORQUESTA








Nos decían que eran tambores,
todos sentados alrededor de la misma mesa,
a mi hermano pequeño le gustaban las trompetas
y sonreía,
mi padre decía que era un saxo
con un tono molesto,
no había violines.
La noche se iluminaba,
nuestra madre nos hablaba de los fuegos artificiales,
sonaban timbales graves
y los tambores cada vez más cerca, más cerca.
Cenábamos,
casi en silencio,
escuchando,
escuchándonos,
cada noche faltaba uno de nosotros en la mesa,
mi padre nos decía que estaban con la orquesta.

Esteban Pérez Sánchez   24.10.2017 


lunes, 23 de octubre de 2017

MEJOR BAILA




No te escuches,
son demasiadas canciones;
mejor baila.
Metes las manos en el bolsillo,
no dices jodido otoño,
ni escupes una mala palabra,
ves pasar a la gente a tu lado,
no piensas que son hojas,
la hojarasca en un semáforo y el viento en rojo,
ni se te ocurre pensar en la puta vida,
sonríes como un estúpido a nadie,
ni a ti mismo,
¿Cuándo fue la última vez que lloraste?
Miras las nubes,
son los charcos del cielo
y te pierdes dos abrigos de visón y un porsche,
prefieres a la chica de la bici.
Para qué morir hoy si no hay nada que hacer
y piensas en eso;
no te escuches,
son demasiadas canciones;
mejor baila.

Esteban Pérez Sánchez 23.10.2017




domingo, 22 de octubre de 2017

COMO HOJAS EN BLANCO




No quiero hablar de mis vacíos
-decían tus silencios-
escondíamos la tragedia entre las sonrisas,
era comer abrazos para el hambre del alma.

No quiero gritar
-decían mis silencios-
era un ámame mientras pasas la página,
las entrelíneas de un libro ya leído
sobre el atril de la piel.

Un día descubrimos
que estábamos llenos de palabras
y la biblioteca ocupada por libros con las hojas en blanco

Esteban Pérez Sánchez  22.10.2017

sábado, 21 de octubre de 2017

YA ERA SILENCIO




Ya era silencio,
un extraño entre la sombra de tus parajes;
que te quito lunas, que te quito albas,
que te dejo un eco que no existe,
que azul no quiero, que quiero agua malva y sol;
pero ya era silencio,
un extraño envuelto en la luz de tu pasado.

Ya era tiempo,
alguien que conocía el rostro de la vida
y sin embargo quería más días,
y sin embargo quería no acostumbrarme a unos labios
y sin embargo quería.


Ya era silencio,
el azar de todos los miedos,
sin la magia de un destino;
que no quiero quedarme en mí,
que solo la muerte es piedra,
que todo es un reloj varado sin mañana;
pero ya era tarde,

siempre se sabe cuando te descubres con las manos vacías.

Esteban Pérez Sánchez  21.10.2017

viernes, 20 de octubre de 2017

SU FORMA DE SER




Me gustaba su forma de ser;
cuando tenía ganas de gritar besaba,
cuando buscaba ropa que ponerse
terminaba desnuda,
cuando era silencio me daba todas sus palabras.
Había labios, armarios, oídos siempre atentos.
Me gustaba su forma de ser,
sólo tenía que morderla el cuello
decirla vamos al cine o a la calle
o te noto con pocas ganas de hablar,

lo demás es como la vida, tan incomprensible.

Esteban Pérez Sánchez 

jueves, 19 de octubre de 2017

INVIERNO



Sobre tus pechos había pétalos de nieve,
mis dedos recogían el invierno,
sin prisa.
El otoño nos pasó rápido,
la hojarasca de la sonrisa soportó el viento,
recogimos la leña de los árboles caídos
de nuestra soledad.
Cuando te diste media vuelta
besé tu cuello
y me abracé a tu espalda,
era como estar en un refugio abstracto del sol
en dos cuerpos

que nada esperan.

Esteban Pérez Sánchez

miércoles, 18 de octubre de 2017

EN LA CASA DE AL LADO ESTÁN FOLLANDO





Hay café, recién hecho,
en la casa de la luna con cristales de la noche.
Están follando en el piso de al lado, te comento,
sentado al borde la cama,
dando vueltas a tu taza mientras te ordenas el cabello,
bostezas,
sonreímos porque no se escucha ningún ruido,
miramos el reloj, como pendientes de un viaje.
Pasados unos minutos,
en la casa de al lado,
alguien comentará que estaremos follando,
porque no escucharán ningún gemido,
ni la cama muriendo feliz.
Hay café recién hecho

de esos que luego se quedan invierno.

Esteban Pérez Sánchez 

martes, 17 de octubre de 2017

HAY QUE ESPERAR




Hay que esperar siempre,
hasta que sea todos los hombres del mundo
dialogando en mí,
hasta que todas las noches de otoño
sean lunas cayendo de las ramas
y sean noches desconocidas,
hasta que cierre los libros que nunca he leído
y el silencio de sus personajes
sean aterradoras historias.
Hay que esperar siempre,
que la lluvia nos sobrecoja en una dosis de desesperanza,
que la insistencia de la muerte no devuelva a la vida,
que la casa sea un lugar donde nunca regresar.
Hay que esperar siempre
hasta ver en las manos un nido vacío
donde cobijar las caricias que olvido.
Hay que esperar siempre,
como la espera lo hace,
para que pueda abrazarme cuando en el invierno intente
buscar el regazo de un fuego
y me ofrezca sobre la piel un manto de nieve

y una última hoja del calendario.

Esteban Pérez Sánchez  17.10.2017

lunes, 16 de octubre de 2017

TÚ, ERAS EL TIEMPO




Acariciaba los segundos,
tú, eras el tiempo.
Pero la tristeza es inmóvil,
espejea en un ámbito abstracto de angustia vital,
no es lo que callamos o lo que no decimos,
es lo que guardamos mientras nos abrimos en otros.
Tal vez es un vestido de cordura.
De la tierra de las palabras llegas, violeta de silencio,
con los pétalos desgarrados y te abrazas a la piel,
no decimos que los abrazos son cajas de olvidos,
ese sentir el cuerpo del otro sin vernos las caras,
es el miedo de la felicidad,
el encuentro de tantos mundos diferentes,
el diálogo inconformista,
el saber que estamos con los pies en el barro
y que no hay lluvia en este otoño,
sólo lágrimas que no queríamos notar.
Nos cobijábamos enredados en el cabello de la indiferencia,
fingiendo que sentíamos el corazón del otro
pero era por sentir el propio
y así, tan de verdad, tan incomprensibles,
acariciaba los segundos,
tú, eras el tiempo.

Esteban Pérez Sánchez  16.10.2017



domingo, 15 de octubre de 2017

INCLUSO EN OTRA VIDA






Pudo ser en otro momento,
Incluso en otra vida,
que tú hubieses sido hombre y yo mujer,
que no estuviésemos huyendo de otras noches,
pudiera ser que hubiese sido un mediodía,
porque no fue ni la mirada,
ni el silencio,
ni la casualidad,
o el que nada necesitásemos
salvo una herida precisa,
de esas que no sangran y matan y se mueren
porque saben
que pudo ser en otro momento,

incuso en otra vida.

Esteban Pérez Sánchez  15.10.2017

sábado, 14 de octubre de 2017

TE DEJÉ PASAR




Te dejé pasar,
me diste las gracias con tu melena cayendo,
como cae la lluvia sobre los pétalos de las mejores ideas,
la flor de tu espalda se me ofrecía rabiosa en gris,
como una nube, precipitándose,
la mala educación, supongo,
luego, a tu lado, nos sonreíamos la maldad,
tú, sabías de mis fragilidades y yo, era un desconocido
que intentaba razonar con los monstruos del deseo.
El color del café, la piel de las palabras,
el sexo traducido en las miradas,
esas miradas que son ahora porque mañana nunca se sabe.
Al lado la gente hablaba,
era ese misterio de las conversaciones,
igual hacían lo mismo que nosotros;
dar los pasos hacia una habitación de hotel,
sin tener que disculparse por la existencia de la soledad
aunque mañana sea compañera de viaje.
Éramos unas sonrisas entre labios que acunaban la tristeza
y sonreíamos y sonreían.

Al irnos no quisiste pasar tú la primera.

Esteban Pérez Sánchez  14.10.2017

viernes, 13 de octubre de 2017

AÚN NO EXISTE EL SILENCIO




¿Te has perdonado alguna vez?
Dices que la noche tiene algo que ver con la tristeza,
con esas conversaciones que nos debemos,
y la ciudad está en nosotros, recordada, inquieta,
unos amantes pasean de la mano, escondidos
entre un murmullo pasajero de libertad,
les he visto, nos han visto, nada importaba,
éramos nosotros, éramos ellos,
¿Importa que nos necesite la historia de un poema?
o ¿El argumento vital de la vida?
Es angustioso besarte el cabello
cuando han soltado a los perros
o abrazarte y decirnos que tenemos miedo
¿Te has perdonado alguna vez?
¿Nos han perdonado?
Porque las ciudades existen y los amantes y los libros
que nada dirán de estas palabras que nos debemos

y sabes corazón… aún no existe el silencio.

Esteban Pérez Sánchez   13.10.08

jueves, 12 de octubre de 2017

ERA ALGO ASÍ




Era algo así,
di un trago de tiempo,
recordé el sabor de tu sexo,
la gente hablaba
de cómo solucionar los males del país
y el vaso de vino era un poco de mi silencio,
debería de estar prohibido acordarme de ti en los bares,
el miedo se ha llevado la revolución
y hay demasiados sofás esperando en las casas,
di un trago de tus pechos,
la gente hablaba,
y era algo así,
la puta política que ya no me acude

como los besos en tus ojos.

Esteban Pérez Sánchez  12.10.2017 

miércoles, 11 de octubre de 2017

LO QUE NUNCA SUCEDIÓ







Un cabello de luna sobre el tejado,
pudiera ser la lluvia, tal vez nada.
La ciudad reflejada en un pasado,
igual son los años caminando por los charcos.
Te paras y contemplas lo que nunca sucedió,
los arrabales con sus luces mortecinas
te recuerdan a la infancia,
un hambre de chocolate y sed de agua,
ahora viento de soledades y piel mojada.
Antes de ahora, en ese nunca... una gota en el cuello,
¿la primera palabrota? un joder, tal vez…
no recuerdas la primera pedrada al diccionario.
Te escuchas entre los murmullos de la noche,
quién te ha inventado así, quién eres,
un perfume de hojas de plátano y sal,
hueles a la quietud de quien no huye.
No sucedió nunca, repites en tu interior,
ves pasar paraguas, vehículos, tiempo,
luces, colores, palabras, sentidos
y sabes que estás solo.
Observas un cabello de luna sobre el tejado,

pudiera ser la lluvia, tal vez nada.

Esteban Pérez Sánchez  11.10.2017

martes, 10 de octubre de 2017

SIMPLIFICA





Simplifica, corre, aún eres silencio, grítalo,
salta, escóndete, ríe, aún estás a tiempo,
es como los árboles cuando no eran álamos,
ni arces, ni sauces, ni acacias, ni robles,
o el agua era agua, no fuente, ni río, ni mar,
es como los libros cuando estaban quietos,
cuando eras juego y sed y vida.
Simplifica, ya no estás a tiempo,
ya has abierto los libros, te conocen los personajes,
el agua te da sed, juega, sal del escondite,
la vida vuelve en otros nombres
son páginas, fechas, noches, risas, soledades.
Simplifica, corre, aún eres silencio, grítalo,

ya conoces como comenzar los finales.

Esteban Pérez Sánchez  10.10.2017

lunes, 9 de octubre de 2017

DIJISTE





Dijiste, pon un trago más de otoño,
la luna de hielo sobre los vasos
y esas perras ganas de batir la hojarasca con la piel,
dejamos abiertos los libros de la vida
entre los gritos de los niños jugando con las olas,
cerca de la arena que después fue nieve,
tus pechos sabían a los primeros vinos,
a esencia de encinas y manzanas,
a los primeros besos que leí.
El amor no duerme nunca, comentamos,
ni la sonrisas al alba cuando buscan más sonrisas.
Déjame dormir, dijiste, bebe el resto de la inercia,
ya lo había hecho por la sed infinita
y acaricie tu copa con los labios.
Te oí respirar,
también a esas perras ganas de no salir de ti,
abrazado a un tiempo inseguro, como todos los tiempos,
mientras el viento nos llevaba hacía los flores de los almendros.

Esteban Pérez Sánchez  9.10.2017


domingo, 8 de octubre de 2017

NO ME DABA CUENTA





No me daba cuenta,
la pesada carga de los días,
la luz de octubre dulce al otro lado de los cristales,
la hiriente verdad del silencio,
como unas violetas siempre regadas.
Tú te dabas cuenta,
me sonreías mientras iba cosiendo las heridas,
como quien pinta un paisaje de niebla
con un beso en los ojos.
Puede que fuésemos la inconsciencia del tiempo,
un amor inesperado,
ese viajar por el mundo sin pensar en el destino,
algo que después podríamos negar fácilmente
y sin embargo
no quisimos saber nada del después
y fuimos la sombra del calendario,
un abrazo partido entre dos sexos,
pétalos de unos instantes que había que cortar
y la luz de octubre dulce al otro lado de los cristales

como sin nosotros en nosotros.

Esteban Pérez Sánchez  8.10.2017

sábado, 7 de octubre de 2017

TE SORPRENDES




Te sorprendes
de las cosas que no sabes,
de las noches que aún te quedan solitarias,
de cómo envolver la seda del tiempo
en las raíces de otras piernas,
te sorprendes aún sin paraguas,
con lo que cae,
y es que no aprendes, te dices,
cómo no explicarte cada gota en tu piel
y decirte que no sé,
que los libros no tienen finales,
que cuando cierro tu cuerpo
todo comienza
y te sorprendes

de las cosas que no sabes.

Esteban Pérez Sánchez  7.10.2017

viernes, 6 de octubre de 2017

ES LA HORA



Jugábamos,
el reloj era un grito desde una ventana,
un segundo conocido,
un ya, un a comer, ya es de noche, es la hora,
alguien contaba hasta cien
con el sentido de quedarnos siempre en los sentidos,
las miradas eran de no conocer aún los adioses,
ni reconocer el cansancio.
Jugábamos
y ahora seguimos jugando,
sabiendo el sentido del tiempo,
escuchando los juegos de otros,
siendo ahora ese segundo conocido para ellos,

un ya, abrázame, bésame todas las muertes, es la hora.

Esteban Pérez Sánchez  06.10.2017

jueves, 5 de octubre de 2017

LA MADRUGADA JUGABA A QUEDARSE




La madrugada jugaba a quedarse
entre dos pieles,
te vi sentada al borde la cama
como una enredadera y geranios de agosto,
tu palidez me pareció más hermosa que nunca,
como un halo de tiempo huyendo de mí,
la respiración del silencio, la falsa calma,
un leve roce de las manos,
un quédate sin decirlo,
tu cabello marcaba el paisaje del día
mientras lo recogías con los dedos,
no quería verlo, ya conocía el gesto del después,
cuando se prepara café,
cuando abres la ventana y aún queda tu olor
dándose vueltas con la cucharilla del alma,
cuando las manos riegan la balconada de la vida

con el sudor de la noche.

Esteban Pérez Sánchez  5.10.2017

miércoles, 4 de octubre de 2017

EL TIEMPO NO LLEVA RELOJ





El tiempo no lleva reloj
y en una gota de lluvia caben todos los momentos.
Preguntarás en silencio quién eres
y yo no quise ser silencio,
nadie quiso serlo.
Sucedió que nos pasó la vida
entre miradas que fueron siendo eco,
un eco cada vez más fugitivo,
más lejano,
más ausente,
puede que fuese lo único que pudiera huir,
de ponerse a salvo de nosotros
y preguntas sabiendo la respuesta,
en una gota de lluvia cabe todos los momentos,
también el sol.


Esteban Pérez Sánchez 4.10.2017


martes, 3 de octubre de 2017

TODAS LAS CIUDADES SON LAS MISMAS




Todas las ciudades son las mismas
cuando te beso en los labios.
Recuerdo la lluvia de París,
paseos por Alfama oliendo a vino verde
y noches de estuario,
el olor de naranjas ácidas por las calles andaluzas,
pedir un café alejado de los canales y de los turistas
o perderme por lugares que ya no reconozco.
Ese cenar solo cuando llegas a casa y piensas
que también las ciudades son las mismas

ahora que besa la soledad.

Esteban Pérez Sánchez  3.10.2017

lunes, 2 de octubre de 2017

MENSAJE EN UNA BOTELLA





Bebíamos de la misma botella,
cada uno tenía la misma intención,
usarla para un mensaje en el mar.
Puede que conociéramos los límites del amor
y la compasión por nosotros mismos.
No hizo falta terminarla

el último trago fue para la soledad.

Esteban Pérez Sánchez  2.10.2017