lunes, 12 de febrero de 2018

OLEAJE





En el puerto, de noche, los barcos bailan
sobre un espejo de bruma y melancolía,
el alma del mar es un rumor ávido de tiempo
que te mira si lo miras y te escucha si callas,
las gaviotas duermen en su propio vuelo y respiras
y el alma del mar también lo hace, respira y vuela,
no hay parte que no pertenezca al desasosiego
porque es parte de la muerte y parte de la vida,
danzan los barcos, danzan, en una aparente calma
y se deslizan tus pasos por los huecos de la partitura,
soledad de luna, las farolas tilintean como campanas
y hacen brillar la sal mojada del aire y respiras,
vuelves a respirar y el alma del mar hace lo mismo
y baila, se mueve como los barcos, como tu silencio,
esperando, como tú esperas, a ser en ella el oleaje.

Esteban Pérez Sánchez  12.02.2018

1 comentario:

A. Rheinn dijo...

Muy bueno Esteban.

"los barcos bailan
sobre un espejo de bruma y melancolía,
el alma del mar es un rumor ávido de tiempo"

Un abrazo!